El organismo es capaz de sintetizarla, pero necesita de los rayos ultravioletas del sol. Se puede dar una deficiencia de vitamina D cuando no exponemos nuestra piel lo suficiente a la luz solar. Hay que recordar que no es saludable permanecer al sol, desnudos, durante horas. El bronceado es un mecanismo defensivo de la piel frente a una potencial agresion. Lo que si es saludable es pasear y hacer ejercicio al aire libre. Cuando el tiempo lo permita deberemos dejar que lleguen los rayos de sol a nuestra piel, sin quemarnos, pues cuando la piel esta bronceada al maximo ya no fabrica vitamina D activa.

La Vitamina D promuebe la absorcinon del calcio y fosforo en el intestino y conserva la adecuada mineralizacion de los huesos.

La deficiencia de Vitamina D produce raquitismo en los ninos y da lugar a que los huesos se deformen. en los adultos produce osteomalacia, volviendose los huesos fragiles y quebradizos.

Es muy habitual que las personas mayores se abriguen excesivamente y no reciban en su piel suficiente luz solar, desarrollando asi dolencias que cursan con descalcificacion y perdida de masa osea.

Solo debemos preocuparnos por la vitamina D si vivimos en ciudades con gran contaminacion atmosferica o en un clima con muy poco sol; si la jornada laboral es de noche; embarazo y lactancia; y en cualquier otra situacion en la que la manera de vestir, costumbres, ... impidan recibir suficiente luz solar directa sobre la piel a lo largo del ano.

Los farmacos antiepilepticos pueden en algunos casos inactivar la Vitamina D. Los primeros sintomas son. Dolor de huesos y debilidad muscular; y falta de apetito y perdida de peso.