INGREDIENTES:
- 12 lomos de bacalao (aproximadamente 1 kilo)
- 1 vaso de aceite de oliva
- 5 dientes de ajo
- 1 guindilla roja seca



INSTRUCCIONES:
Pedir lomos bien gruesos, de la zona del centro. Ponerlos en remojo entre 24 y 48 horas, cambiando el agua unas 6 a 8 veces. Una vez transcurrido este tiempo, sacarlo del agua, escurrirlo bien, quitarle, con mucho cuidado las espinas. Secar el bacalao con un pano y reservarlo. Poner al fuego una cazuela de barro y echar el aceite, los ajos pelados y cortados en filetes y la guindilla cortada en rodajas. Cuando los ajos empiecen a dorarse, sacarlos y reservarlos, junto con la guindilla. Apartar la cazuela del fuego y esperar a que el aceite se temple. Entonces colocar los lomos de bacalao en el fondo de la cazuela y con la piel hacia abajo. Empezar a mover la cazuela con movimientos circulares. Poner de nuevo al fuego y calentar suavemente, sin dejar de mover. Cuando el aceite se caliente, apartar de nuevo. Ir repitiendo estos pasos, sin dejar de mover y sin dejar que el aceite se caliente mucho. De esta forma el bacalao ira soltando una gelatina que se ligara con el aceite formando una salsa blanca y espesa. Todo este proceso dura entre 30 y 45 minutos. Antes de retirar del fuego la ultima vez, anadir los ajos y la guindilla.

OBSERVACIONES:
Para 6 personas. Servir caliente y en la misma cazuela.